



Durante años Queta Violeta, recorrió distintos lugares de México compartiendo su don de sanación, luz y servicio a quienes la necesitaban. Nunca buscó enriquecerse o lucrar con ello. Vivió prácticamente con una maleta en mano, viajando de un lugar a otro para ayudar a otros a través de sus jornadas de sanación, recibiendo durante años, únicamente donativos voluntarios. Hoy, a sus 74 años, su cuerpo colapsó. De manera urgente tuvo que ser sometida a una cirugía de columna muy delicada, ya que sus huesos estaban extremadamente deteriorados. Tuvieron que colocarle tornillos y una barra de titanio para estabilizar su columna y evitar consecuenci…
Más info y apoya!
Nuestros medios de pago